Ritual Vespertino
- Juan Felipe Marciales

- 17 nov 2025
- 2 min de lectura


La vela Luz del Coral, evoca el ciclo vital y la protección del mar, por lo que este ritual vespertino se convierte en un puente entre la energía del día y la calma de la noche. Es ideal para cerrar jornadas intensas y preparar el espíritu para el descanso.
1. Prepara tu espacio
Escoge un lugar tranquilo, preferiblemente cerca de una ventana o balcón donde aún se perciba la luz del atardecer.
Coloca la vela Luz del Coral en el centro, preferiblemente sobre una base natural.
Ten a la mano un cuenco con agua y una ramita de hierba fresca (puede ser lavanda o romero).
Prepara un té de manzanilla, ideal para calmar el cuerpo y abrir la mente al descanso.
2. Invocación inicial
Enciende la vela, preferiblemente con un fósforo de madera.
Toma la tarjeta ritual y lee en voz baja el mantra que acompaña la ilustración del coral para invocar al guardián del arrecife.
Observa la llama y acompaña el gesto con el primer sorbo de té, sintiendo cómo la calidez entra en tu cuerpo.
3. Acto simbólico
Sumerge la ramita en el cuenco con agua y pásala suavemente alrededor de la vela, dibujando un círculo protector.
Imagina que ese círculo es el guardián que acompaña tu descanso.
Mientras lo haces, toma otro sorbo de té y visualiza cómo la infusión limpia tu interior, igual que el círculo protege tu entorno.
4. Meditación breve
Respira profundamente y lee en voz baja:
"Que la luz del coral proteja este espacio y renueve mi energía en el ciclo de la noche"
Con cada inhalación, percibe la frescura marina y floral de la vela.
Con cada exhalación, suelta las tensiones del día, acompañando el ritmo con el té que suaviza tu energía.
Repite tres veces.
5. Cierre del ritual
Agradece en voz baja:
“La luz del coral y la infusión de la tierra me acompañan, me protegen y me renuevan en el ciclo vital.”
Termina tu té y apaga la vela con soplo gentil como símbolo de integración y cierre.


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